Yo pensaba que el pasado se me había quedado atrás, olvidad, lánguido retozando sobre telarañas. Pero no.
Las memorias me invadieron de golpe, evitar comer, autocastigarse, cortarse el cuerpo en lugares que nadie veía. Adopte costumbres para esas cosas, Cuando quería estar muy delgada, casi no me juntaba con nadie, para no comer, o también evitaba a mi familia, para comer, solo comía encerrada en mi pieza, muy despacio. Me alimentaba solo cuando iba de fiesta por ahí, para no emborracharme, pero no resultaba mucho, me emborrachaba y lloraba. A veces cuando sentía mucha hambre me cortaba para recordarme mis metas.
Tenia anotadas todas las calorias de las pocas cosas que consumía.
Cuando me angustiaba, me cortaba. La espalda, las piernas, bajo los pechos. Mi exnovio me provocaba mucha angustia. Era como un yo-yo, y no solo por lo egocéntrico, si no tambien por que me daba y luego me quitaba todo, me hacia esperarlo, como dándose aires de importancia.
Mi autoestima estaba tan podrida que yo seguía ahí esperando por el.
No era el hombre que me merecía, pero yo tampoco era yo.
No sabía donde se había ido mi fuerza y poder de antaño, la estampa que tenia frente a los hombres, nunca me hubiese imaginado a mi misma arrastrandome por un hombre.
Esa foto, la de mi blog, es de un tiempo en que me veía tan bien que daba envidia. Pesaba 54 kilos, ahora peso casi 10 mas.
La ansiedad me consume! y tal vez el frio ha hecho lo suyo...
Pero yo se que si lo logre otras veces lo volvere a lograr y nada se interpondrá en mi camino! lo juro...
=)
Un abrazo!
No decaigas linda, estamos acá para leerte y por lo menos, yo.. para ayudarte y brindarte apoyo! Vaaamos, animos! Un besito, que andes de lo mejor ♥
ResponderEliminarPero todo eso ya paso, y así como en algun momento se te acabaron las cosas buenas, también se acaban las malas!! muchisimo animo y contá conmigo guapa! Si ya alguna vez estuviste dando envidia con esos 54, podés hacerlo de nuevo (:
ResponderEliminar